Allan Kardec
Nacimiento: 3 de octubre de 1804 Lyon, Francia
Muerte: 31 de marzo de 1869 (64 años) París (Francia)
Nacionalidad: Francesa
Campo: espiritismo, ocultismo
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Libros: «El libro de los Médiums» «El libro de los espíritus»
«El evangelio según el espiritismo»
 
Allan Kardec. Fundador del Espiritismo Moderno

EJ31 de marzo de 1869 desencarnó en París el insigne educador HIPÓLITO LEÓN DENIZARD RIVAIL, ampliamente conocido como ALLAN KARDEC.
Este hombre genial, austero, sencillo y afable a la vez, legó a la humanidad una obra de inmensas proporciones, explicando racionalmente el sentido mismo de la vida y la ubicación del hombre en el universo, mediante un sistema compacto de teorías y verdades, que ahora, cerca de siglo y medio después, conserva plena vigencia y actualidad: EL ESPIRITISMO.

Nacido en Lyon, Francia, el 3 de octubre de 1804, luego de cursar allí sus primeros estudios, completó su educación en Iverdum (Suiza) bajo la dirección del reconocido pedagogo Enrique Pestalozzi, de quien llegó a constituirse en uno de sus más aventajados discípulos y colaboradores. A los veinte años fundó en París un instituto educativo fundado en el sistema pestalozziano y publicó libro: "Curso-práctico y teórico de aritmética". Paulatinamente escribiría otras obras que pondrían en evidencia su talento y su voluntad para el trabajo: "Plan propuesto para el mejoramiento de la instrucción pública"; "Cuál es el sistema de estudios más en armonía con las necesidades de la época"; "Manual de los exámenes para diplomas de capacidad"; Catecismo gramatical de la lengua francesa"; "Programa de los cursos usuales de química, física, astronomía y fisiología"; "Dictados normales de los exámenes del Ayuntamiento y La Sorbonna"; "Dictados especiales sobre las dificultades ortográficas".
A los 28 años contrajo matrimonio con la señorita Amelia Boudet, quien a su vez era profesora. Juntos constituyeron un hogar armónico y ejemplar. Ella se tornaría su gran amiga, compañera y colaboradora en la magna tarea que le aguardaba.
A partir de 1850 fue creciendo su interés en los fenómenos provocados mediante el magnetismo animal (o "mesmerísmo") y en las sesiones de "mesas parlantes "-que' estaban de moda entonces. Pero en lugar de tomarlos como una distracción banal, se dedicó a estudiarlos y tratar de comprender su origen, sus medios y formas de manifestación y las condiciones que los hacen posibles. Siempre en guardia ante la charlatanería y los fraudes, Rivail puso en práctica las precauciones recomendadas por Pestalozzi: observar, analizar, experimentar, dudar y volver a experimentar muchas veces más y no convencerse hasta no haber encontrado la causa de todos los efectos observados. Así fue como llegó a entablar relaciones con el mundo de los espíritus, a quienes llevaba en cada sesión cuanta pregunta consideraba de importancia, hasta obtener las respuestas más lógicas y precisas.
De ese modo, dio inicio a una nueva etapa en la historia del conocimiento humano, sentando las bases de la CODIFICACIÓN ESPIRITISTA, la cual está sustentada en un conjunto de obras monumentales que se suceden dentro de un enlace lógico y cronológico, comenzando por "El Libro de los Espíritus" (publicado en 1857), "Qué es el Espiritismo" (1859), "El Libro de los Médiums" (1861), "El Evangelio según el Espiritismo" (1864), "El Cielo y el Infierno" (1865), "La Génesis (1868) y sus "Obras Póstumas", que se dieron a conocer en 1890. Además, editó desde 1858 la "Revue Spirite", primera revista espiritista, la cual empleó como un eficiente complemento doctrinario. En ese mismo año fundó la "Sociedad Parisiense de Estudios Espiritas", primer centro espirita organizado en el mundo.
Quienes deseen conocer en toda su autenticidad las bases de la Doctrina Espirita y estudiarla con seriedad y método, deberían comenzar por el comienzo, y éste se encuentra, sin duda, en estas obras que integran la Codificación Kardeciana. De su lectura y análisis detenido se obtiene un alimento exquisito para el espíritu, con un sabor que conforta e invita a disfrutar la vida en toda su plenitud, sobre la base de una conducta que se inspire en los supremos valores de la Verdad y el Amor.
Por haber establecido los cimientos del edificio doctrinario espiritista, ofreciendo a la humanidad una concepción homogénea y coherente, acerca del origen, naturaleza y destino de la humanidad, dentro de un enfoque científico, filosófico y ético a la vez, se ha hecho Kardec acreedor al reconocimiento de todos los seres amantes de la verdad y del progreso.
¡Loor a este educador de la humanidad!


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